domingo, 6 de abril de 2014














Daniela trajo a la clase un cartel del día mundial de concienciación sobre el autismo (que se celebra el 02 de Abril) y nos cambió el trabajo y las actividades planificadas para ese día y los siguientes, porque lo que nos traía era muy interesante y muy importante. Con lo que nos contó la propia Daniela, y lo que trajeron los niños como respuesta a la pregunta que propusimos, y con los videos que nos propuso Rosalía (la madre de Miguel Ángel Dávalos) en el enlace que puso en el comentario de la semana que ha pasado y que os recomiendo si no habéis visto, hemos ido elaborando entre todos mensajes cortos que definen a estas personas tan especiales: "Únicos", "Geniales", "Necesitan orden", "Hablan con la mirada", "Les gusta la música", "Se desarrollan de forma diferente", "Sinceros", "Les cuesta comunicarse", "Chulos", "Son artistas", "Necesitan tranquilidad", "Son como nosotros", "Especiales", "Necesitan amor", "Guapos". Bueno, ni es una lista completa ni seguramente del todo exacta, pero nos ha ayudado a hacernos una idea.

Y el lunes tuvimos la suerte de tener a todos los chicos y chicas de prácticas en nuestra clase, ayudándonos. Seis maestros en total. Todo un lujo.  

El Libro Viajero de los Abuelos le ha correspondido en esta ocasión a Cristina; además de que el libro les ha quedado genial, su abuela nos ha contado infinidad de cosas de su infancia, y de lo diferentes que eran entonces algunos aspectos de la vida. Hasta nos ha cantado canciones y hemos quedado encantados por el rato tan hermoso que hemos pasado con ella. Muchas gracias. 





















Las Rabietas



Las rabietas son una expresión inmadura de las emociones. Cuando el niño o la niña no consigue expresar su frustración de un modo adecuado recurre a las rabietas. 






Esa rabia puede surgir por muchos motivos: porque no ha logrado encajar una pieza en su construcción, porque no es capaz de expresar con claridad lo que desea, porque no quiere abandonar el parque para ir a casa o por cualquier dificultad que se le presente.

Sentir rabia por algo que no sale como deseábamos es una reacción natural y sana. Niños y adultos sentimos rabia en muchas ocasiones. Cuando esa rabia no la controlamos y explota sin más, es cuando aparece la rabieta. Los adultos también tenemos rabietas; todos hemos visto alguna vez a un conductor gritando a otro mientras se cuela sin esperar su turno o a alguien pegando golpes a una máquina porque no le devuelve el cambio. Lo que ocurre es que el adulto tiene más capacidad para canalizar esas emociones, más elementos para comprender lo que ocurre, y no necesita recurrir a las rabietas con tanta frecuencia como los niños pequeños.

Las rabietas aumentan si el niño está cansado, no ha dormido lo suficiente, si tiene hambre o si está enfermo. Suelen aparecer con un año de edad y se reducen bastante a partir de los tres, cuando se desarrolla el lenguaje. Es frecuente que aquellos niños que tardan más en hablar o en adquirir un desarrollo adecuado del lenguaje recurran a las rabietas con más frecuencia y las prolonguen algunos años más. Cuando finalmente el lenguaje aparece como una herramienta útil para expresar sus emociones, suelen renunciar a estos ataques de rabia que son menos eficaces y les producen un gran desgaste emocional.

Todos los niños y niñas han tenido rabietas en algún momento o época de la vida. No se trata de una reacción patológica que requiera un tratamiento específico, más bien es una conducta característica de un momento evolutivo. Por lo tanto, no debemos «prohibir» esas expresiones, hay que permitirles que reaccionen así porque en ese momento no tienen otro modo de reaccionar y es positivo que puedan expresar su rabia. Ahora bien, aunque lo comprendamos, habrá que enseñarles a encauzar la situación. No cabe duda de que son escenas desagradables, tanto para los padres, con quienes  generalmente se desarrollan, como para el niño protagonista y que provocan una gran tensión que afecta a todos.
 

Podemos encontrar distintas conductas en un ataque de rabia de este tipo. Pueden gritar, llorar, patalear, pegar al adulto o lastimarse ellos mismos tirándose del pelo, arañándose o incluso dándose golpes en la cabeza. Como siempre, la reacción del adulto ante estas rabietas será determinante para que vayan desapareciendo poco a poco y evitar que se adquieran como una herramienta más en el repertorio de conductas que tendrán en el futuro. 

Lo que debemos evitar ante una rabieta:

Gritar, despreciar o agredir al niño: esta reacción le indica que nosotros también hemos perdido el control y no lo ayuda a tranquilizarse. 
Obligarle a callar e impedir que exprese lo que siente, porque si el niño se siente mal, es positivo que lo exprese, así nos permitirá descubrir qué le está sucediendo. Si le hacemos callar, no se va a resolver el motivo de su rabia.
Consentirle aquello que reclama y que, al negárselo, ha originado la rabieta. Si cedemos al chantaje, el niño entenderá que es una buena forma de conseguir aquello que desea y nos manipulará en el futuro.

Lo que podemos hacer:

Mostrarnos lo más calmados posible. De ese modo podemos ayudarlo a que se calme también.
Si está haciendo daño a alguien o a sí mismo, podemos cogerlo con firmeza, pero a la vez con cariño, y llevarlo a otro lugar donde pueda serenarse. Es difícil hablar y razonar en ese momento, es preferible decirle algo como: «Veo que ahora estás muy enfadado y no podemos hablar, cuando estés más tranquilo volveremos a estar juntos».
Una vez pasado el berrinche, podemos volver a encontrarnos con el niño, charlar con él o simplemente darle un abrazo, o decirle cosas como: «Sé que a veces te pones muy nervioso y te cuesta mucho controlarte, pero, de ese modo, haces daño a mamá o a tu hermano y eso no se puede consentir», «Tenemos que encontrar una forma de que te tranquilices y puedas resolver el problema», «Ahora intenta contarme qué es lo que te ha enfadado tanto», etc.
Valorarlo muy positivamente en los casos en que haya conseguido controlarse ante alguna situación frustrante y no haya reaccionado con una rabieta. En este caso se puede resaltar su autocontrol, la capacidad que ha tenido para encontrar una solución sin enfadarse y la satisfacción de todos por haber evitado un episodio tan desagradable.
A veces, ayuda a prevenir conflictos el hecho de informar al niño sobre lo que va a suceder, evitando que se encuentre con una sorpresa: «Hoy nos vamos a ir más pronto del parque porque tenemos que ir al médico. Sé que no te gusta dejar de jugar tan pronto, pero es necesario». O avisar con un poco de tiempo: «Tenemos que irnos. Te quedan cinco minutos».
En ocasiones, las rabietas surgen en casa por algo que ha sucedido antes, quizá en el colegio, con un amigo… y los niños aprovechan cualquier excusa para sacar la rabia que guardaban, pero que no se atrevieron a expresar. Si no encontramos una razón para que nuestro hijo se enfade tanto, podemos preguntarle qué ha pasado durante el día o si ha habido algo que le haya molestado. 

En definitiva, aunque resulten bastante molestas, las rabietas son el modo que escogen nuestros hijos para hacernos saber que algo no marcha bien. Podemos aprovecharlas para mostrarles nuestra comprensión y nuestro apoyo y para enseñarles a encauzar las emociones de un modo más positivo. 

Pero si las rabietas se agravan y persisten a lo largo del tiempo sin causa aparente que las justifique, es obvio que se esconde un problema más profundo, por lo que hemos de consultar con un especialista cuanto antes.

domingo, 30 de marzo de 2014


Este viernes hemos celebrado por adelantado el cumpleaños de Juan. Nos acompañaron sus padres con una tarta deliciosa y zumo y le cantamos cumpleaños feliz dos veces y lo pasamos muy bien.

Además, la familia de Arianna vino a nuestra clase para compartir con nosotros su página del Libro Viajero de los Abuelos. Su madre y sus abuelas nos contaron infinidad de cosas sobre su familia y sobre sus vidas cuando eran pequeñas, y respondieron a las preguntas de los niños que cada día son más creativas y complejas. Gracias por vuestra visita.
 
Con la llegada de la primavera, hemos inaugurado la temporada del arenero. Imagino que ya os habréis dado cuenta, porque algunos días los niños llevarán arena en sitios inverosímiles.
 
Y hemos hecho un manualidad divertida, burro y ratón transformados en marionetas de dedo.
 
Os dejo unas cuantas fotos...
 
 










domingo, 23 de marzo de 2014

Esta semana nos ha acompañado la madre de Alejandro Pulgarín para compartir con nosotros su página del Libro Viajero de los Abuelos, mostrándonos fotos y explicándonos las cosas que Alejandro hace con sus abuelos, y la atención, cuidados y cariño que le dan. Muchas gracias.
 
Y el viernes, además, nuestra escuela recibió la visita de las plantillas del baloncesto de élite de nuestra ciudad: el Guadalupe Baloncesto Pacense; el equipo femenino, que milita en LF2, y los chicos que juegan en la liga EBA (Liga Española de Baloncesto Amateur).
 
El artículo de esta semana que os propongo es una reflexión sobre el día del padre. Espero sea de vuestro agrado.
 
Os dejo un puñado de fotos.
 





 
 
¿QUÉ ES UN PAPÁ...?

Un papá, lo que se llama papá, es una combinación extraña de razón y sentimiento. Es aquel que sabe orientar y exigir, pero al mismo tiempo sabe amar. Es aquel que al minuto de haber regañado con severidad, sonríe y guiña el ojo con ternura. Es el que sabe decir no cuando es lo justo y sabe decir si cuando es lo conveniente.
 
Un papá zapatea duro cuando cumple su deber y anda de puntillas en la noche cobijando nalguitas y cuerpecitos fríos.
Un buen papá es el que después de una dura jornada de trabajo, al llegar a casa abraza a sus hijos y se vuelve un niño jugando con ellos.  
Un papá es aquel hombre que genera vida, que acompaña y da seguridad ofreciendo una mano firme.  
Un papá es un higo que parece duro y espinoso por fuera pero es puro y dulce en su interior.  
Un papá es un director de orquesta, es el constructor de un nido, es el maestro de la escuela de la vida.  
Un papá es ante todo un hombre con corazón, que sabe señalar el horizonte con optimismo y confianza.  
Un papá, un verdadero papá, tiene mucho de mamá, aunque tenga fortaleza de varón inquebrantable.  
Un papá es refugio seguro para el hijo que llora y sufre...un papá es aquel que sabe escuchar y alentar a los hijos en las derrotas de la vida.  
A los papás se les dedica un día en el año, pero ellos dan todos los días para los suyos.  
Son generosos por naturaleza, por voluntad y por amor. Además, un papá nunca muere, simplemente se esfuma para continuar presente en su recuerdo con sus enseñanzas. Los papás son arriesgados, decididos, comprometidos y tenaces.  
Y Muchas cosas más…

 
 
 

domingo, 16 de marzo de 2014

 
Esta semana, además de continuar con los objetivos y contenidos que nos marca el currículo de Educación Infantil para estas edades, y que como siempre lo hacemos a través de nuestro amigo Suso y de la manera más creativa y motivadora posible, hemos dedicado tiempo a preparar el regalo del Día del Padre. Como siempre, lo hemos elaborado con mucha ilusión y mucho entusiasmo, cada uno además pensando dónde va a esconderlo para que su padre no lo vea hasta el día señalado. Por supuesto, es un secreto y eso lo hace más emocionante, además del cariño con el que lo han preparado.
 
Hemos celebrado los cumpleaños de Ainhoa y Alex, ambos con unas tartas artesanales y con una presentación espectacular. Gracias a las familias por vuestra presencia y por compartir estos ratos.
 
Entre las fotos de esta semana incluyo alguna de la capilla, donde aparece el monigote de papel con el que escenificamos el cuento que os puse la semana pasada.
 
Saludos, 











domingo, 9 de marzo de 2014

 
El pasado miércoles estuvimos en la capilla para celebrar el comienzo de la cuaresma, el tiempo que nos conduce a Semana Santa a través de la ceniza (en nuestros caso tiza de colores). Una sencilla narración nos ayudó a entender el sentido de estas semanas:
 
   “EL MONIGOTE DE PAPEL”.
Era una mañana de primavera. Una niña estaba jugando en su habitación: primero cogió un tren, luego una pelota, un rompecabezas... Pero todo le aburría. Por allí encima había un periódico, lo cogió y se puso a jugar con él. Primero hizo un sombrero y se lo puso en la cabeza, después un barco y lo hizo navegar por la pecera... pero también se cansó de la gorra y del barco.
Entonces cogió unas tijeras y empezó a recortar formas... y después de intentarlo durante un ratito, le salió un monigote de papel. Empezó a jugar con él y sin darse ni cuenta se le pasó la mañana.
Por la tarde la niña bajó al parque y como se lo estaba pasando muy bien se llevó a su monigote de papel. ¡Allí estaban sus amigos esperándole!
Al monigote de papel le gustaron mucho los juegos de los niños y los niños también estaban contentos con aquel personaje tan estrafalario. Finalmente, ya cansados se sentaron a descansar.
El monigote de periódico era muy feliz y quería que todos los niños estuvieran muy contentos, como él y por eso empezó a contarles las historias que sabía... ¡Él estaba lleno de historias!... Pero sus historias eran de guerra, de calamidades, de miseria... Entonces los niños se quedaron muy tristes y algunos hasta se pusieron a llorar. Entonces el monigote de papel de periódico pensó: “Esto que yo sé no es bueno, porque a los niños les hace llorar...” y se quedó pensativo y triste, se apartó y se fue a un rincón... ¡Él quería CAMBIAR para poder ayudar a los niños, para que estuvieran alegres y felices!
 
Para ayudarle, le dimos un poco de nuestra alegría, que le dio color y luz: 
-         “Queremos ponerle unas piernas y pies para que pueda andar e ir a donde le necesitan”.
-         “Queremos ponerle unos brazos y manos para que pueda abrazar y acariciar a las personas que quiere”.
-         “Le vamos a poner una cabeza con sus ojos bien abiertos para poder mirar con ternura. Unas orejas para escuchar a su alrededor y una boca bien grande para sonreír a todos”.
-         “Por último un corazón bien grande donde quepa todo el mundo”.
 
Y claro, igual que deseamos para no0sotros, quedó más bonito y más alegre que antes.
 
 
Ese mismo día, y procedentes de Valladolid, nos acompañaron los abuelos de Juan que, además de contarnos y enseñarnos lo bien que les ha quedado el Libro Viajero, nos contaron chistes, nos cantaron canciones y nos hicieron magia. Lo pasamos genial. Muchas gracias.
 
El artículo de esta semana está centrado sobre todo en las madres que esperan a su segundo hijo-a (en nuestras clase son muchas!!!). El resto, pues nunca se sabe... 
 
 
 
 





 
EL PRIMOGENITO ANTE EL NACIMIENTO DE UN HERMANO
 
 
 
Las reacciones del primogénito ante el nacimiento de un nuevo hermano no depende tanto del
sexo (aunque los niños se retraen más que las niñas) como de la edad en que se produce.
 

1.-Cuando hay mucha diferencia de edad, el mayor puede mimar excesivamente el niño y
 
volverlo dependiente y malcriado. Evitemos cargar al niño con la responsabilidad del hermano
menor.
 

2.-Cuando hay poca diferencia de edad, el mayor tiene entre 18 meses y 4 años, es cuando
 
más se agudiza la sensibilidad ante el nacimiento de un nuevo hermano.
 
Las reacciones más frecuentes son cambios en el comportamiento y conductas
infantiles:
 
 
 
 
 
Cambios en el comportamiento
 
 
-Incremento de la desobediencia
-Más llorones y tercos
-Irritables y nerviosos
-Agresividad creciente dirigida al principio contra la madre y posteriormente contra el hermano
-Retraimiento que desemboca en relación hostil con el hermano
-Afectuosidad excesiva hacia el bebé.
 
Conductas infantiles
 
 
-Se chupa el dedo
-Vuelve a hacerse pipi o caca encima
-Utiliza de nuevo el "lenguaje bebé"
-Vuelven las rabietas
-Cambios en el sueño
-Se incrementa las conductas rituales
 
3.- ¿A qué niños les afecta más?
 
 
Va a depender además de la edad (en niños menores de 5 años se da más frecuentemente)
 
 

 
Relación con los padres antes del nacimiento del bebé:
 
 
Se ha comprobado que en las familias que el niño tiene una relación estrecha con el padre
antes del nacimiento la escalada del conflicto con la madre tras el nacimiento del bebé es
mucho menos marcada.
 

Estado de la madre tras el nacimiento del bebé:
 
 
Cuando la madre se encuentra cansada o deprimida tras el nacimiento del bebé, le lleva a
cambiar su comportamiento y hábitos incluidos los que tenía con el niño, ante el cambio los
primogénitos suelen reaccionar retrayéndose.
 
No podemos evitar los celos, sólo ayudar a que sean menos dolorosos y a no fomentarlos.
 
 
 

 
 
 
 
 
CÓMO AYUDAR A LOS HIJOS ANTE EL NACIMIENTO DE UN NUEVO HERMANO
 
 
1.-Preparar al niño para la llegada de un hermano
 
 
La preparación ayuda al niño aunque no por ello se evitan los celos. Aunque el niño/a lo
comprenda todo racionalmente se puede sentir abrumado emocionalmente.
Lo fundamental para la preparación es que el niño comprende que se le va a seguir queriendo.
No adelantaremos acontecimientos diciéndole que jugará con su hermanito ya que aún tendrán
que pasar muchos meses para que esto ocurra.
Durante el embarazo, sobre todo si los niños tienen entre 4 y 6 años, harán muchas preguntas
sobre temas sexuales y de reproducción es un buen momento para comenzar una buena
educación sexual
 
2.-Intentar cambiar lo menos posible la rutina del niño tras el nacimiento del hermano.
 
 
En distintos estudios se ha comprobado que disminuye considerablemente el volumen de
atención que recibe el primogénito al tiempo que cambia su rutina tras el nacimiento. Esto
afecta mucho al niño/a, por lo tanto procurar controlar su tiempo especial, los ritos para
acostarse, seguir diciéndole lo mismo sobre lo que está permitido y lo que no...
 
3.-Mantened al niño/a aislado de la madre el menor tiempo posible.
 
 
Mientras que la madre da a luz muchas veces se envía al niño con otros familiares .Lo mejor es
que se ocupe el padre y si no puede que esté alejado de la madre el menor tiempo posible.
Incluso es conveniente que visite a su madre en la clínica, buscando un momento tranquilo en
el que esté sólo la familia.
 
4.-Hablar de "igual a igual" con el primogénito
 
 
La rivalidad suele disminuir cuando la madre habla con el primogénito de igual a igual respecto
al bebé. Comentar lo que el bebé puede sentir o necesitar llamar la atención del niño ante el
interés del bebé por él, hacia lo que le gusta y lo que no...
 

Algunos Ejemplos: "A ella le gusta mirarte","¿Se habrá enfadado por despertarle? "
 
no sonreirá si le gritas porque le asusta un poco" "Escucha a la pequeña Adela,
quiere su biberón
 
 
podemos preguntar al niño lo que cree que quiere o siente el bebé.
 
5.-No hacer comparaciones
6.-Prestar atención al mayor y hacer que lo hagan los demás
 
 
Dedicad al día un tiempo exclusivo para el niño, de 10 1 5 minutos. El niño puede esperar este
tiempo y confiar en él.
 
7.-Nunca alejad al mayor por el nacimiento de un hermano
 
 
Muchas veces para tener más tiempo para atender al pequeño enviamos al hermano a una
guardería o lo confiamos durante un tiempo a otras personas, hemos de evitar esto ya que la
amenaza de abandono se concreta y da lugar a perturbaciones en su comportamiento o a
sentimientos dolorosos.
 
8.-No "pasarle" todo al pequeño
 
 
Muchas veces el pequeño se aprovecha. Puede molestar al mayor destruyendo sus
realizaciones y este reaccionar con violencia. No reprender muy fuertemente al mayor y no
consolar mimosamente al pequeño, reñir al pequeño suavemente para que sea más cuidadoso
y ayudar al mayor a rehacer su construcción.
 

 
 

lunes, 3 de marzo de 2014


Esta semana nos han visitado los abuelos de César, con los que hemos compartido un rato agradable a pesar de que estábamos nerviosos y revueltos porque nos habíamos transformados en princesas, aladinos y genios azules con lámpara y todo. Todos muy guapos y emocionados.

El pasacalles con las familias por el barrio ha sido divertido y entretenido. Gracias a todos los que nos habéis podido acompañar. Gracias también a quienes me habéis mandado fotos.

Y además hemos celebrado el cumple de Rubén García. Su madre y su tía nos han traído una tarta que, además de estar riquísima, nos ponía la lengua azul!!!

Os dejo unas cuantas fotos...